¿Quién decide la educación de nuestros hijos?

Tradicionalmente, la educación se consideró como un deber más que como un derecho. De ahí que las primeras declaraciones de derechos (la de Virginia, de 1776 y la francesa, de 1789) no hicieran referencia al derecho a la educación. Fue en la época de la Ilustración cuando se planteó la conveniencia de proporcionar una educación obligatoria. Dado que la tarea educativa había estado encomendada tradicionalmente a la Iglesia, en la ideología propia de la Ilustración se optó por prescindir de las confesiones religiosas para que la educación fuera asumida por el Estado. Fue así como, a raíz de la revolución francesa, el Estado asumió la gestión directa de la educación, que comenzó a concebirse como un servicio público. La Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 incluyó, entre los derechos fundamentales, el de toda persona a la educación, debiendo ser la instrucción elemental y fundamental, obligatoria y gratuita, pues tiene por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana (art. 26, 1 y 2). Y estableció que “los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos”.

Principio de neutralidad

La configuración de la educación como un derecho-deber de toda persona, que debe prestar el Estado de forma gratuita (art. 27, 1 y 5 CE), implica un importante avance en el reconocimiento de los derechos humanos, pero también exige la asunción, por parte del Estado, de amplias competencias, en cuyo ejercicio queda investido de un considerable poder. En el ejercicio de la potestad que la legislación atribuye al gobierno, éste podría adoptar fórmulas de adoctrinamiento que, invadiendo el ámbito de la conciencia moral de los niños, fuera considerada como no respetuosa de las convicciones personales de los menores y/o de sus padres, sean religiosas, morales, éticas o filosóficas. Aquí es donde encaja, precisamente, el derecho fundamental que tienen los padres de elegir para sus hijos aquella educación moral y religiosa que sea conforme a las propias convicciones, derecho reconocido tanto por nuestra Constitución (art. 27, 3) como por numerosos textos y tratados internacionales, que garantiza un ámbito de autonomía e inmunidad, para que los padres puedan elegir esas enseñanzas o negarse a que sus hijos reciban las que contraríen sus convicciones. Este derecho constituye un límite a la potestad del Estado al regular el sistema educativo, que tiene que estar presidido por el principio de neutralidad.

La transmisión obligatoria de unas concretas enseñanzas carentes de la exigida neutralidad se llevó a cabo ya con la famosa Educación para la Ciudadanía, que incidía en la formación moral de los niños desde una concreta ideología y antropología, que no todos compartimos. Por ello, el Tribunal Supremo, en su sentencia de 11 febrero 2009 estableció que, al organizar el sistema educativo, el Estado debe respetar en todo caso el pluralismo, que es un valor superior del ordenamiento jurídico. “El Estado no puede llevar sus competencias educativas tan lejos que invada el derecho de los padres a decidir sobre la educación religiosa y moral de sus hijos” (Fundamento Jurídico 9). La Administración educativa no está autorizada “a imponer o inculcar, ni siquiera de manera indirecta, puntos de vista determinados sobre cuestiones morales que en la sociedad española son controvertidas” (Fundmento Jurídico 10).

Para salvaguardar ese ámbito, desde la asociación Educación y Persona y la Federación España Educa en Libertad se elaboró un documento de consentimiento informado, que se distribuyó a padres y madres de toda España en marzo de 2009. En él, los padres solicitan información y manifiestan su consentimiento –o no– para que sus hijos asistan, en el centro escolar, a actividades (generalmente extracurriculares, como talleres, charlas, etc.) o reciban una formación impartida por personas ajenas al claustro de profesores, de contenido moral, sexual o ideológico, dado que esta formación se puede impartir desde perspectivas antropológicas, éticas y psicológicas muy diversas. Este documento lo han hecho suyo y difundido, en las pasadas semanas, alguna organización y un partido político, con la desafortunada denominación de pin parental.

Núcleo de la discusión

La solicitud de información y consentimiento de los padres para actividades extracurriculares no es excepcional, y viene aplicándose en el ámbito escolar. De hecho, fue adoptada hasta fechas recientes, por administraciones educativas de Comunidades autónomas gobernadas por partidos de izquierda como Extremadura (vid. comunicación a los centros educativos de 16 octubre 2019) o Valencia. La polémica ha surgido cuando determinados lobbies y partidos políticos han visto peligrar sus pretensiones. La discusión se ha centrado en aquellas actividades, talleres o charlas que contienen una formación afectivo-sexual, generalmente impartidas por asociaciones LGTBI (la misma Comunidad extremeña envió otro comunicado el 28 octubre 2019 para excluir, de la necesidad de consentimiento expreso, las actividades formativas sobre coeducación, educación afectivo-sexual, identidad o expresión de género o modelos de familia), cuando tienen lugar en la escuela  pública, pues los centros con ideario religioso pueden hacerlo valer como cláusula de salvaguardia de su identidad religiosa y carácter propio ex art. 6 de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa. Cabe recordar que la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales y sus entidades, en octubre de 2019, exigió al Ministerio de Educación y a las consejerías autonómicas que recuerden, a través de un documento escrito a sus centros educativos, la necesidad y obligatoriedad de implantar este tipo de formación en sus aulas y de ofrecerla a todos los alumnos, así como la retirada inmediata de las instrucciones que obligan a los centros a solicitar el consentimiento paterno para determinada formación.

Los padres, primeros responsables

Con independencia de la denominación del documento, nos encontramos ante una cuestión nuclear en que están en juego derechos y libertades fundamentales, de padres e hijos. Se acusa a los padres de intolerantes, de pretender cercenar la formación integral de sus hijos, y se apela a la obligación de los poderes públicos de velar por sus derechos. La estrategia es, ciertamente, perversa. Tanto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como la ministra de Educación, Isabel Celaá, han afirmado públicamente que el pin parental vulnera el derecho de niños y niñas a recibir una educación integral. Nada más torticero que hacer creer que son los padres quienes están privando a sus hijos del derecho a la educación, por lo que es el Estado quien debe asumir esa competencia. Craso error. Los padres son los primeros responsables de la educación de sus hijos, quienes deciden lo que es bueno para ellos. El Estado asume, de forma subsidiaria, la tarea, no de educarlos, sino de procurarles un puesto escolar, desde el respeto escrupuloso a la libertad de enseñanza y a la libertad religiosa y de conciencia. Y en base a esas libertades, el derecho a elegir la formación de los menores, en el ámbito religioso, moral e ideológico, es exclusivo de sus padres.

El adoctrinamiento

La educación exige una formación en valores, tan necesaria hoy en día: la libertad, la igualdad y no discriminación, el respeto al otro, el pluralismo, la diversidad y la tolerancia hacia todos, valores que constituyen el sustrato moral del sistema constitucional. Es preciso y urgente educar a los niños en el reconocimiento y el respeto a la dignidad de toda persona. Y ello con independencia de cuál sea la concepción antropológica, de la sexualidad o la afectividad que se tenga. Lo que proscribe la obligada neutralidad de los poderes públicos en el ámbito educativo es que se transmita esa formación desde un modelo antropológico y ético concreto. Expresiones como “Lo que va a hacer que seas hombre o mujer no es que nazcas con unos genitales u otros, sino cómo te identificas tú” (taller de diversidad sexual impartido en un Instituto de Ciempozuelos a niños de 10 y 11 años), “curiosidad ante el sexo anal: ¿hay división clara entre quienes desean penetrar y quienes desean ser penetrados?”, “tener un número elevado de compañeros sexuales no tiene por qué tener connotaciones peyorativas” (Guía del colectivo COGAM para dar charlas en institutos), o “la escuela debe impulsar una educación afectivo-sexual basada en la atracción”, “enseñar la satisfacción y disfrute sexual en solitario” (Programa Skolae, del gobierno de Navarra) exceden la mera formación objetiva y neutral y constituyen adoctrinamiento en toda regla.

Límites a la acción educativa

No son homófobos o machistas los padres que, en su libertad, quieren educar a sus hijos en una concepción antropológica y de la afectividad distinta a la impuesta por la ideología LGTBI. Los postulados ideológicos de la ideología de género constituyen un concreto modo de concebir al hombre y la sexualidad, con importante repercusión moral, pero no es el único. Por ello, podrá informarse a los menores, sobre diversos modos de concebir al hombre, o los distintos modelos de familia que la ley reconoce, pero la valoración moral que merecen las conductas, lo que es bueno y lo que es malo, forma parte de las convicciones ideológicas, religiosas y morales, sobre las que solo los padres pueden decidir. Como ha señalado el Tribunal Supremo español, los derechos consagrados en los arts. 16,1 y 27,3 de la Constitución, se erigen en límite a la acción educativa del Estado. Los padres no deben permitir el adoctrinamiento moral de sus hijos por parte del Estado. Sea cual sea su ideología y sus creencias. Es la libertad lo que está en juego.

Publicado en Palabra.

Lourdes Ruano Espina es catedrática de Derecho Eclesiástico del Estado en la Universidad de Salamanca.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/opinion/914565693/Quien-decide-la-educacion-de-nuestros-hijos.html?utm_source=boletin&utm_medium=mail&utm_campaign=boletin&origin=newsletter&id=31&tipo=3&identificador=914565693&id_boletin=414481750&cod_suscriptor=445331

«La educación nunca es neutra, conozcamos sus filosofías, hemos de poder escoger con libertad»

Catherine L´Ecuyer, canadiense en Barcelona, madre de cuatro hijos, “gurú” de la renovación educativa que combine libertad con esfuerzo y responsabilidad, católica practicante que logra publicar consejos educativos en la prensa de izquierdas más liberal, es ya una de las divulgadoras de educación más leídas e influyentes en España.

Sus libros Educar en el Asombro  (27 ediciones) y Educar en la Realidad  (10 ediciones) no dejan de ganar lectores. En ellos encontramos citas de Chesterton, Santo Tomás de Aquino o San Agustín, autores que le apasionan y cita con frecuencia. La entrevista en profundidad A.Villegas en el Diario de Jerez.

—He oído a una profesora de Infantil de 3 años decir que tiene problemas para ‘controlar’ a la mitad de niños de la clase. ¿Que con esa edad no presten atención debería ser una señal de alarma?

—Los niños de 3 años no se ‘controlan’. Se les ayuda a concentrarse y prestar atención rodeándoles de un entorno donde hay un equilibrio entre sonidos y silencios, imágenes y ritmos. Ese entorno debe adecuarse a las etapas de la infancia y respetar su deseo interno de conocer, sin ser invasivo. Una vez están en ese ambiente ‘preparado’ donde el material tiene una finalidad concreta, entonces se les deja descubrir espontáneamente. Lo que ocurre es que hoy hacemos lo contrario de todo eso. Sobreestimulamos al niño dejándole en un mundo caótico, acelerado y frenético, y luego pretendemos controlar cada uno de sus pasos.

—Hay padres y madres que se ofenden cuando los profesores llaman la atención sobre este tipo de situaciones. ¿No somos aún conscientes del problema ni de las consecuencias que puede tener a la larga?

—Los niños se encuentran en lo que llamo “el círculo vicioso de la sobreestimulación”. Cuando reciben estímulos que no se armonizan con sus ritmos internos, su deseo de conocer (que es interno) se apaga y pasan a depender de la estimulación externa para “motivarse”. Entonces andan entre el estado de ansiedad y de aburrimiento porque buscan sensaciones cada vez más nuevas y rápidas para aliviar su sed de “juerga sensorial”. La forma de dar marcha atrás a ese proceso es volver a ritmos lentos. Sobreestimular más solo es un parche. Cuando quitamos el parche, nos encontramos con los retos de siempre.

FUENTE Y TEXTO COMPLETO EN:

https://www.religionenlibertad.com/cultura/130305522/La-educacion-nunca-es-neutra-conozcamos-sus-filosofias-hemos-de-poder-escoger-con-libertad.html?utm_source=boletin&utm_medium=mail&utm_campaign=boletin&origin=newsletter&id=31&tipo=3&identificador=130305522&id_boletin=137498023&cod_suscriptor=445331

Manifestación en Murcia a favor de una escuela sin ideologías: éxito total

El pasado sábado, día 29 de febrero, todo el esfuerzo de cientos de miles de personas durante tanto tiempo a favor del PIN Parental ha recolectado finalmente sus frutos.

Varias asociaciones de padres, apoyadas por otras 30 entidades de toda España, salimos a las calles de Murcia a manifestarnos contra el totalitarismo de casi todos los partidos políticos y sus pretensiones de adoctrinar a nuestros hijos.

Murcia ha demostrado ser una tierra de valientes al implantar el PIN Parental, fruto del acuerdo de gobierno entre el popular Fernando López Miras y Vox.

Me pregunto a qué esperan Isabel Díaz Ayuso y Juan Manuel Moreno, dirigentes del mismo PP que Miras… ¿Por qué no siguen la misma senda en Madrid y Andalucía después de ver cómo los padres reclaman un derecho constitucional que se les pretende negar?

Los murcianos están dispuestos a plantarle cara al Gobierno de Sánchez. No les importan sus amenazas ni sus desplantes a la Región. Están convencidos, estamos, de que ningún poder puede estar por encima de la patria potestad de los padres con respecto a sus hijos.

A la plaza llegaban miles de personas: familias numerosas, hermanos mayores de la mano con los pequeños, familias monoparentales, abuelos… Personas de todo tipo y condición.

El apoyo al PIN Parental se muestra transversal y transgeneracional. Aquí no hay distinciones ni de clase, ni de raza, ni de sexo, ni de religión. Todo el mundo se unió el pasado sábado para decir BASTA YA al adoctrinamiento en las escuelas.

Una vez los organizadores atendieron a los numerosos medios presentes, la comitiva se puso en marcha y todos les seguimos mientras cantábamos lemas y pedíamos respeto a nuestros valores. ¿Dónde están los fanáticos fascistas que dice la izquierda? Ya te lo digo yo, en su imaginación.

¡Vuelve el Congreso de Familias y Docentes Católicos!

El sábado, 21 de marzo, vuelve el Congreso de Familias y Docentes Católicos, que este año celebra su décima edición.
Y lo hace con un lema que no deja lugar a dudas: ¡Las familias primero!
 Ya sabes lo que opina la ministra de Educación:

– La libertad de los padres a elegir centro no nace de la Constitución
– La libertad de enseñanza no incluye ni la libertad de los padres a elegir centro, ni a escoger enseñanza religiosa
– Ni siquiera los hijos son de los padres

Si piensas que el Estado educará a tus hijos mejor que tú, no sigas leyendo.

Ahora bien, si no te conformas porque crees que la respuesta no es más totalitarismo, sino más libertad; si deseas conocer las múltiples alternativas al modelo único, y opinas que las familias, lejos de callar, tienen mucho que decir sobre la educación de sus hijos, no te lo pienses:

El teléfono de la libertad pone nerviosos a los enemigos de la libertad

El Teléfono PIN Parental de atención a las víctimas del adoctrinamiento de género, de HO, cumple un mes apoyando de manera permanente y gratuita a los ciudadanos disidentes, como tú. Padres heroicos que, para el sector progre del PP (como la presidenta de Madrid), no cuentan…

Pero es la izquierda la que más rabiosa está por la rebelión del PIN Parental. Algunos progres intolerantes violentaron los espacios publicitarios en Rivas Vaciamadrid hace unos días, para tratar de silenciar esta iniciativa.

Pincha la imagen para ver el vídeo que demuestra la intolerancia de los enemigos del PIN Parental. ¡Compártelo con tus amigos para dar a conocer el totalitarismo progre!

Si no tienes Facebook puedes enlazar desde aquí al vídeo en Youtube

El impacto está siendo brutal. El PIN Parental es un auténtico misil contra el adoctrinamiento. El antídoto perfecto contra la instrumentalización comunista de la escuela. Un escudo contra el proyecto de ingeniería social del estatalismo socialista.

Aunque algunos, incluso desde posiciones supuestamente de centro-derecha, como Ayuso, se nieguen a verlo.

El PIN Parental es libertad en estado puro. Por eso le duele tanto al Gobierno social-comunista. Hasta el Partido Socialista ha tratado (torpemente) de atacarlo, aunque solo consiguieron viralizar nuestro proyecto. Un ejemplo más del daño que les está haciendo:

Ten la seguridad de que en el 663 700 989 comprendemos lo que sientes cuando descubres que se han atrevido a decirle a tus hijos que solo eres un buen padre si los valores que les transmites están alineados con el pensamiento “oficial”.

Cuando descubres que les explican qué partidos políticos son buenos y malos, o cuál es la sexualidad que deben sentir.

Ya se han recibido miles de llamadas, registrado cientos de casos anónimos, y apoyado a algunos padres que se atreven, incluso, a denunciarlo públicamente.

Como le pasó a Antonio Miguel, de Tenerife, que tuvo que recurrir a los tribunales para que el profesorado del Liceo Francés cejara en su adoctrinamiento sistematizado contra sus hijos de 13 y 11 añitos.

O como a las 5 madres coraje del Instituto José de Churriguera de Leganés, que se han puesto en pie de guerra por su derecho a educar a sus hijos en los valores que sustentan su hogar y su familia.

Casos que, para algunos políticos como Isabel Díaz Ayuso, no existen. Menuda falta de respeto y distancia de la realidad…

Cuatro semanas a tu lado, escuchándote. Proporcionándote asesoramiento legal gratuito. Comprendiendo tu situación, porque estamos en el mismo barco…

Pero queda mucho por delante. La batalla por la libertad educativa acaba de empezar.

Gran manifestación por el derecho a una educación libre de ideología para nuestros hijos

Multitud de asociaciones apoyamos esta gran manifestación por el derecho de los padres a escoger con libertad una educación libre de ideología para nuestros hijos:

Imagen

LUGAR: Plaza Circular, en Murcia

DÍA: Sábado 29 de febrero

Hora: 17:30

 

Petición a Isabel Díaz Ayuso: campaña de firmas de HO

Mientras Isabel Díaz Ayuso, y todo el equipo del PP, se desentienden de los padres y de los niños negando la existencia del adoctrinamiento y la necesidad del PIN Parental, la izquierda comunista prepara su gran ofensiva para sexualizar a nuestros hijos. Mira:

Cada minuto que pierde el Partido Popular en crear muros de contención (como el PIN Parental) contra el adoctrinamiento salvaje social-comunista que se nos viene encima, es tiempo que gana la izquierda.

Firma esta campaña para que Ayuso recuerde su compromiso con la libertad educativa, y proteja a nuestros hijos implantando el PIN Parental, antes de que sea demasiado tarde.

La izquierda ya tiene preparado su plan para perpetuar la educación sexual como contenido obligatorio en las aulas. Ya sabes lo que eso significa: un plan Skolae para todos, con juegos eróticos para niños de entre 0 y 6 años.

Además, impondrá a los profesores una reeducación en materia sexual y feminista antes de poder ejercer la docencia.

Si Ayuso no cree que la libertad educativa esté amenazada en España, si no cree que los padres necesitamos el PIN Parental para defendernos, entonces el problema lo tenemos dentro del Partido Popular.

Parece que en vez de ser la solución, quiere ser parte del problema. Hagámosla entrar en razón.

Unos acertados comentarios sobre el PIN parental

(…) Con respecto a la imposición de la ideología de género en las aulas, vemos que se oye hablar mucho de medidas como el PIN Parental (documento que puede entregarse en los centros educativos solicitando información y/o que no se adoctrine a los hijos con actividades que no cuenten con la aprobación de los padres). Hasta algunos partidos políticos han manifestado querer subirse a ese carro, cosa que ha dado algo de carnaza mediática, pero ¿es a caso el PIN Parental la única solución contra el problema de la ideología de género o se trata más bien una medida meramente paliativa?
O, si la imposición de la ideología de género en las aulas es tan grave como dicen, ¿por qué se centran todos los esfuerzos en el uso del PIN Parental, pero no se exige la prohibición de tal despropósito y barbaridad? ¿a caso sería justo exigir el PIN Parental sólo para los hijos propios mientras se muestra indiferencia si se adoctrina o se abusa de otros niños?
El Estado y sus leyes prohiben múltiples lacras: por ejemplo, entre otras, sabemos que el tráfico de determinadas drogas; se considera que tales actividades suponen un mal y un perjuicio social y personal de tal magnitud que está justificada su prohibición a nivel legislativo.
También la esclavitud o el tráfico de esclavos está prohibido, es decir que está abolido, al menos en occidente. Eso lo consiguieron los abolicionistas de épocas pasadas.
Quienes consiguieron la abolición de la esclavitud lo hicieron precisamente con ese espíritu: la esclavitud es un mal de tal calibre, que exigieron con mucho valor que los Estados la prohibieran. No se quedaron simplemente con aquél argumento que les ofrecían los esclavistas: “Si usted considera que la esclavitud es mala, nadie le obliga a tener un esclavo, pero no le imponga su moral a los demás.” sino que exigieron su abolición con mucha determinación e incluso sufriendo graves amenazas de muerte. Es decir, exigieron su prohibición.
Hoy a nadie se le ocurre exigir la despenalización de la esclavitud con la excusa de que darían libertad a cada uno para tener un esclavo o no.
Esto es lo mismo para nosotros con lacras como el aborto y la ideología de género en las escuelas. Los consideramos de tal perversidad y perjuicio que debería exigirse su prohibición sin contemplaciones.
Por esa razón nuestra asociación (Centro para la Reforma Bioética de España) es y siempre ha sido abolicionista y por lo tanto entiende la lucha contra lacras como el aborto o la ideología de género no sólo teniendo en cuenta herramientas paliativas como pueden ser el PIN Parental, sino yendo más allá: es decir, no olvidando exigir a las autoridades públicas que dichas lacras sean prohibidas.
Por eso en cuanto a prohibición, baste como ejemplo, la de Bolsonaro:

Entonces, ¿a caso deberíamos pensar que Bolsonaro hizo mal y debió haber hecho mejor permitiendo la ideología de género en las escuelas con la excusa de que se respetaría un PIN Parental? Efectivamente, no nos parece que hiciera nada mal.

Así, lemas como “Libertad para Educar Respetando Los Valores de Todos” pueden ser bienintencionados, pero no nos parecen acertados. No cualquier valor nos parece respetable. Lo que sí nos parece respetable son las personas. Por eso, como bien decía la ministra Celaa (aunque torticeramente y sólo para defender la ideología falsa y anticientífica que pretende imponer), es obvio que no se debería permitir educar a los niños, por ejemplo en valores como los del yihadismo.
La cuestión que subyace en el fondo de todo esto es simplemente que lo que es falso, pernicioso y/o anticientífico, no debería tener derecho alguno a enseñarse en las escuelas, es decir debería prohibirse (tal como por ejemplo se supone que hizo Bolsonaro). Pero lamentablemente el Sistema liberal-relativista que padecemos, lo permite. Y la ideología de género no es una excepción. Dentro de este contexto, el PIN Parental puede ser útil pero es solamente una vía de escape que en teoría permitiría el propio Sistema liberal-relativista.
Un Sistema que lamentablemente ya se consolidó con la Consitución española. Ésta tiene artículos que ciertamente nos parece que podrían ser aprovechables para bien, pero si la Constitución está plagada de ambigüedades y su Título IX establece que es el Tribunal Consitucional el órgano competente para determinar lo que es constitucional o no (amen de la politización que pueda tener dicho tribunal), casi cualquier cosa que dictamine el Tribunal Constitucional podría pasar por constitucional. Por ejemplo las mismas leyes que imponen el aborto en nuestro país. O incluso la aprobación de la propia ley de “Violencia de Género“, de la que el veterano Alfonso Guerra se llevó una decepcionante sorpresa. Y ¿qué decir de la “libertad de enseñanza” que recoge la Constitución? Suena muy bien, pero dicha “libertad de enseñanza”, ¿respeta la verdadera libertad, entendiendo por verdadera libertad la capacidad de elegir y hacer el bien? ¿o se usa como pretexto para adoctrinar con cualquier barbaridad?
Volviendo a la educación “neutral”, tampoco puede servir como pretexto para señalar y prohibir como ideológico lo que no lo es. Nuestra postura es que hay que educar en la Verdad y la en la Virtud, enseñando conforme al orden natural. Pero algunas de las cosas que hoy impone nuestro lamentable Estado liberal-relativista son todo lo contrario, buscando lo más antinatural.  Por eso, cuidado con qué se entiende por “neutralidad”. Ya decía Dante: “El peor lugar del infierno, está destinado para aquellos que en los momentos difíciles, permanecen neutrales“. Por consiguiente, vemos que una verdadera y sana neutralidad en la educación debería entenderse como el hecho de que no se introduzcan ideologías, ni errores, ni falsedades, pero que, como hemos dicho, se eduque en la Verdad. De lo contrario tampoco nos valdría una educación “neutral”.

Celaá anuncia una nueva Ley de Educación para blindar el poder del Estado frente a los padres

La ministra de Educación de España, Isabel Celaá, anunció este jueves en el Congreso que el primer proyecto de ley que aprobará el Consejo de Ministros del nuevo Gobierno será el de una nueva ley que derogue la LOMCE, la actual ley de educación.

Con la nueva normativa pretenden blindar el adoctrinamiento por parte del Estado prohibiendo la posibilidad del pin parental y siguiendo la línea de la ministra cuando aseguró que los hijos no pertenecen a los padres. Según la ministra socialista, la nueva ley hará un reconocimiento expreso de los derechos del niño y del “interés superior del menor” en la educación, según el cual el Estado quiere colocarse por encima de los padres a la hora de que sus hijos reciban o no formación acorde a su moral o religión.

Las críticas a la ministra

“Es una cuestión de dominio común, hasta los niños pequeños saben que ellos son titulares de sus propios derechos y las familias tienen que salvaguardarlos. Imagínense que los padres no quisieran hacerlo”, aseguró Celáa.

Por su parte, la diputada de VOX, Georgina Trias, contestó a la ministra que “el pin parental o pin constitucional al que usted se opone frontalemente es una fórmula para evitar el adoctrinamiento so capa de laicidad, contra la falta de neutralidad en la educación de conciencia”. Además, acusó al Gobierno de pretender romper el”vínculo, no estrictamente de pertenencia, sino de amor” por el que los padres deben poder elegir sobre las enseñanzas que reciben en el colegio. También reprochó a Celáa la pretensión de “dejar huérfano al niño y al adolescente de sus referencias”.

FUENTE Y TEXTO COMPLETO EN:

https://www.religionenlibertad.com/espana/25418192/Celaa-anuncia-una-nueva-Ley-de-educacion-que-blindara-el-poder-del-Estado-frente-a-los-padres.html?utm_source=boletin&utm_medium=mail&utm_campaign=boletin&origin=newsletter&id=31&tipo=3&identificador=25418192&id_boletin=235180809&cod_suscriptor=445331

Manifestación en Guadalajara por la Libertad de Educación

Varias asociaciones, entre las que se encuentra la nuestra: Libres para Elegir, han convocado una manifestación en Guadalajara,  para el sábado 22 de febrero, a las 16:45 horas, frente a la consejería de Educación.

La manifestación ha sido organizada principalmente por la Asociación Los Niños Son Intocables.