Expertos alertan: «El alcohol y la pornografía no solo afectan al adolescente, también a su familia»

El alcohol y la pornografía son dos elementos que se encuentran en el día a día de nuestra sociedad, pero la rutina de su existencia hace que no nos demos cuenta del riesgo que tienen para las personas, en especial para los más jóvenes. Con el objetivo de concienciar sobre la importancia de su efecto en los adolescentes y las posibles adicciones que provocan se ha celebrado la jornada Reforzar la personalidad del adolescente: El riesgo del alcohol y la pornografía como actividades recreativas, organizada por la Fundació Casa de Misericòrdia de Barcelona (FCMB) el miércoles 8 de mayo en el Palau Macaya de Barcelona.

El acto reunió un plantel internacional de médicos, representantes de los cuerpos de seguridad y doctores en diferentes campos para poner en perspectiva una situación que se  tiene como habitual pero de la que no se conocen sus verdaderos riesgos. “El alcohol y la pornografía no solo afectan al adolescente, también a su familia”, apuntaba Patrick Montes, Capitán de la Guardia Civil.

Tras la introducción del subsecretario del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral, Monseñor Segundo Tejado, en el que invitó a “ver más allá” de nuestra propia realidad para tomar conciencia sobre estos problemas, el desarrollo de la jornada estuvo dividido en dos vías claramente diferenciadas. Por un lado, el alcoholismo en los jóvenes derivado de un mal consumo y por otro, la pornografía y su adicción entre los adolescentes.

Banalizar el abuso del consumo de alcohol

En cuanto al alcoholismo, el médico belga Bernard Ars, presidente de FIAMC, apuntó a una “cultura de la banalización” que lleva a normalizar el abuso del alcohol potenciado por una publicidad que busca enganchar a los más jóvenes. Patrick Montes, otro de los ponentes,  apuntaba a la familia como apoyo para que los jóvenes no caigan en estos errores: “Los adolescentes tienen menos herramientas para tomar buenas decisiones, pero la familia es la mejor de ellas y tienen que apoyarse”.

Por otro lado, la pornografía fue el otro punto principal que se trató durante las diferentes conferencias. “Vivimos un momento de incertidumbre sobre la sexualidad”, apuntó el biólogo neerlandés Vincent Kemme, que también señaló la deficiente educación sexual que reciben los jóvenes de hoy en día en una de las conferencias emitidas por streaming en el canal de la FCMB, donde está disponible toda la jornada. Kemme subrayó “las tres As de la pornografía Affordable (de acceso gratuito), Anónima (escondiéndose en el anonimato) y Accesible (a través de cualquier dispositivo electrónico)”.

Representantes de los cuerpos de seguridad apuntaron “diferentes métodos de prevención y actuación ante los delitos relacionados con la pornografía, un tema que afecta directamente a los adolescentes y ya se produce en nuestro propio país. “Un vídeo de contenido pornográfico entre menores al ser subido al ciberspacio se convierte en un delito, al igual que su distribución y posesión”, apuntaba Roberto Valverde, Fiscal de delitos tecnológicos.

Francisco Xavier Buqueras, psiquiatra experto en alcohología, y Benita Mediavilla, criminóloga especializada en drogadicción, comentaron aspectos psicosociales de la adicción al alcohol, aportando datos tan llamativos como que, en el último mes, un 20% de los jóvenes de entre 14 y 18 años se ha emborrachado. “La misma sociedad que tiene permisividad con que un joven se exceda en beber, posteriormente le estigmatiza si se convierte en un alcohólico”, explicaba Buqueras.

Todos los expertos coinciden en la incidencia de la tecnología en el desarrollo de los problemas relacionados con la pornografía entre adolescentes. “El problema es la reproducción posterior de esos modelos de usar y tirar; no lo tomemos como algo normal, porque no lo es”, señalaba la Presidenta de la Asociación de Consumidores de Medios Audiovisuales de Cataluña, Anna Plans, quien destacaba también la importancia de la familia en las labores de prevención. “Hay que hablar claramente a los hijos: la pornografía no es amor”.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/vida_familia/686777517/El-alcohol-y-la-pornografia-no-solo-afectan-al-adolescente-tambien-a-su-familia-alertan-expertos.html?utm_source=boletin&utm_medium=mail&utm_campaign=boletin&origin=newsletter&id=31&tipo=3&identificador=686777517&id_boletin=929371989&cod_suscriptor=445331

Doble ataque callado a la juventud

La Fundación Casa de Misericordia de Barcelona organizó una jornada de estudio sobre las adicciones que amenazan hoy a los jóvenes y padecen ya muchos de ellos, en particular dos cuyo uso masivo apenas padece estigma social: el alcohol y la pornografía. Bajo el título Reforzar la personalidad del adolescente: El riesgo del alcohol y la pornografía como actividades recreativas, expertos en distintos abordajes y disciplinas estudiaron causas y soluciones. Pincha aquí para ampliar la información y conocer las conclusiones de la jornada.

Luchar contra la adicción a la pornografía desde niños: es el plan PUEDO, creado por una madre

El fácil acceso a la pornografía y el bombardeo constante se ha convertido en un grave problema para los padres, pues son cada vez más niños los que visualizan este tipo de contenido, con los graves efectos que esto produce en ellos.

Kristen Jenson es una de estas madres que vio como su hijo adolescente se convertía en adicto, y decidió que había que tomar cartas en el asunto para que esto no ocurriera más. No sólo es necesario controlar los dispositivos y los filtros sino que es necesario que los propios niños tengan también sus propios filtros. Así es como con expertos en la materia diseñaron el plan PUEDOAsí lo recoge José Antonio Méndez en la Revista Misión

Niños a prueba de pornografía

El día en que la experta en comunicación Kristen Jenson recibió la llamada de una madre, rota por la adicción al porno de su hijo adolescente, decidió que era hora de actuar. Junto a la doctora Gail Poyner, psicoterapeuta experta en adicciones, y apoyándose en el trabajo de psicólogos, neuropsiquiatras y pedagogos, escribieron Imágenes buenas, imágenes malas (Glen Cove Press), para ayudar a niños de entre 6 y 10 años –y a sus padres– a combatir la pornografía de forma eficaz.

Ante la avalancha de porno por internet, que genera unos riesgos  “sin precedentes”  para niños y mayores, “los filtros de internet son importantes, pero no bastan. Cuando se trata de niños y pornografía, la ignorancia es riesgo”, explican. Jenson y Poyner recuerdan que  “el cerebro infantil es más vulnerable al porno porque está diseñado para imitar lo que ve, cuenta con menor control” y además el porno  “altera las vías neuronales, desencadena una adicción que a menudo es más difícil de superar que la drogodependencia”, e incluso sin llegar a la adicción, genera  “actitudes sexuales insalubres” que condicionan las relaciones humanas.

Ante esto, el libro traza con sencillez los mecanismos del cerebro, y da estrategias (especialmente, el plan PUEDO) para que los menores establezcan  “sus propios filtros internos” que les ayuden a ser  “niños a prueba de porno”, capaces de saber   “qué es, por qué es dañino para su cerebro y cómo pueden minimizar sus efectos si se ven expuestos”.

Los cinco pasos del plan “PUEDO”

La «P» es de «Parar de mirar»:

Bastan pocos segundos para que una imagen pornográfica se fije en la memoria y despierte el deseo de consumir más. Por eso, Jenson y Poyner recomiendan a los menores que si un amigo o familiar les muestra una imagen porno, o la ven de forma accidental, cierren los ojos y se alejen. Y si les salta una imagen porno en el portátil, móvil o tablet, “cerrar o apagar el dispositivo sin mirar la pantalla es mejor que intentar cerrar la página”, porque muchos iconos de cierre son falsos y redirigen a sitios más “duros”.

La «U» es de «Un adulto de confianza»:

“Mantener la pornografía en secreto nunca es buena idea. La imagen mala puede molestar más si no se lo cuento a nadie. Un adulto de confianza tiene que saberlo siempre. Si me resulta difícil hablar de ello, puedo escribirlo en una nota, y así mamá o papá sabrán que tienen que hablar conmigo: ‘Mamá, hoy he visto una imagen que…’”, aconsejan las autoras.

La «E» es de «Etiquetar lo visto»:

Si se topan con porno, recomiendan: “Dilo en voz baja: ‘¡Eso es pornografía!’. Ponerle nombre ayuda a mi cerebro a saber lo que es, y a rechazarlo”.

La «D» es de «Distraerme con otra cosa»:

“Si me molesta una imagen –explican– puedo distraerme con otra cosa positiva, interesante, o que implique esfuerzo físico”, como ir en bici o jugar a algo divertido. El menor distrae así la atención y, al tomar esa decisión, “fortalece” la parte del cerebro que regula el autocontrol, la voluntad y la distinción entre el bien y el mal.

La «O» es de «Ordenar al ‘cerebro de pensar’ que mande»:

Apoyado en un amplio conocimiento en la neurociencia, PUEDO emplea el símil de los dos cerebros: el de sentir y el de pensar. El último punto apela a la capacidad del niño de dirigir sus impulsos a través de su razón y su voluntad: “Puedo decidir no volver a mirar pornografía incluso después de haber estado en contacto con ella. Una forma de ordenar a mi cerebro de pensar que se ponga al mando es que se comunique con mi cerebro de sentir: ‘Cerebro de sentir, puede que sientas curiosidad por ver más imágenes malas, pero elijo usar mi cerebro de pensar para permanecer libre’”. Mi cerebro de pensar “me ayuda a tomar decisiones inteligentes” y “si lo ejercito puedo hacerlo más fuerte”.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/vida_familia/669592234/Luchar-contra-la-adiccion-a-la-pornografia-desde-ninos-este-es-el-plan-PUEDO-creado-por-una-madre.html?utm_source=boletin&utm_medium=mail&utm_campaign=boletin&origin=newsletter&id=31&tipo=3&identificador=669592234&id_boletin=359001108&cod_suscriptor=445331

El cine como elemento adoctrinador en la escuela

Multitud de centros escolares, y varios son de ideario católico, participan en actividades de cine en las que se promueven las relaciones sexuales homosexuales, la falta de pudor o el lenguaje vulgar, señalando que el cine es un buen recurso educativo.

En un colegio concertado católico, los alumnos de 2º de ESO vieron la película de “Amadeus”, y también la del “El Nombre de la Rosa”, aunque ello supusiera dañar el pudor y poner en peligro la castidad, o recibir un montón de críticas a las actuaciones de la Iglesia.

En un instituto público, un profesor de Música, en 1º de ESO, puso a sus alumnos la película erótica de dibujos animados “Chico y Rita” porque uno de los protagonistas toca el piano.

En un colegio concertado, un profesor puso un corto en 3º de ESO donde una mujer salía completamente desnuda; la finalidad era estudiar las posiciones de la cámara. El insensato profesor les dijo a los alumnos que no se fijaran en el cuerpo desnudo de la mujer o en la realización del coito, sino en esas posiciones del cámara.

Con todo ello, la difusión de la pornografía en los centros escolares se está normalizando sin que nos demos cuenta, usándolo ya muchos docentes que presumen de ello en las redes sociales. De hecho se llevan a cabo cursos para profesores sobre la pornografía como recurso educativo, como el del año pasado en Asturias. Alguno señala incluso que “la pornografía es vital para la libertad y que una sociedad libre y civilizada debe ser juzgada en función de su disposición a aceptar la pornografía”.

El Instituto Balear de la Familia, a raíz de la publicación del “Anuari de la Joventut de les Illes Balears 2018”, denunció que el gobierno local promociona la pornografía en su recurso educativo “Amb tots els sentits”. Concretamente en su apartado 6, donde se indica que “en la adolescencia, si no se dispone de más información, las películas pornográficas se pueden utilizar como un modelo a seguir en las relaciones sexuales”.

Alumnos de Asturias, Cantabria o Bilbao, fundamentalmente de 4º de ESO, de varios institutos públicos y colegios concertados, católicos o no, ven con sus profesores, películas como “Nunca me abandones”, “Con Amor, Simon”, “LOL”, “Neds” o “Solo un beso”. El caso es que se nos dice a los padres que hemos de controlar lo que ven nuestros hijos, pero luego el centro escolar nos ningunea decidiendo por nosotros lo que ya pueden ver. Veamos unos resúmenes de algunas películas:

“Nunca me abandones”: película que exhibe algo de sexo y consigue a través de la protagonista generar en el espectador las ganas de practicarlo hasta decir “hubiera hecho el amor con cualquiera”. La película aprovecha para promocionar publicaciones pornográficas en las que se da el mensaje  “tienes que recrearte en las fotos para sentir algo”. Es penoso comprobar que el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales, entidad oficial para la valoración de las películas en España, clasifica esta película como “No recomendada para menores de 7 años”.

“LOL”: película sobre una madre divorciada y su hija. Cuando ésta vuelve de vacaciones, su novio le dice: “me he tirado a una tía para probar, nada serio”, “yo también, para probar”, “espero que te gustara”, “espero que te corrieras”. En el colegio de la película el lenguaje es vulgar: “Ahí está esa puta”, “Por ahí va la zorra”, “Ahí viene la de las tetas”, “Mirad que ropa interior lleva esa zorra (en el vestuario)”, “Ponte guapo que viene la de las tetas”, “Mi padre vuelve a tirarse a mi madre, esto es de locos”. Una alumna, a la que le gusta un profesor, dice cosas como “vive en mi barrio, va a la compra sólo, me lo voy a tirar”. La protagonista deja a su otro novio porque le ha “visto salir del baño con esa puta, todo el mundo sabe que hace mamadas en los baños”. Su madre, con unas amigas y otras personas, se dedica a decir estas lindezas: “Sí, me tiraría a un tío cada noche como hacéis vosotros los tíos”, “ésta no para de follar… no se aburre…”, “tener más sexo no significa ser una puta”. Entretanto, sus hijos en la habitación se fuman un porro y ellas también con cuidado de que sus hijos no les pillen.

En un chat entre una chica y un chico; ella le hace creer que se mete la webcam por la vagina logrando que él se masturbe. En una fiesta de cumpleaños, los jóvenes drogan a la abuela para poder fumar porros, meterse mano y acostarse con quien pillen. Al final de la película se van a Londres, de viaje con la profesora de Inglés, a la cual machacan y ridiculizan constantemente. Una madre pone preservativos y pastillas de todo tipo a su hija (ésta madre es drogata). Allí la protagonista pierde la virginidad. También tratan de rara a una chica con síndrome de Down que aparece en una familia londinense.

“Con amor, Simon”: película cuyo mensaje en relación a los sentimientos homosexuales es diferente al que muestra la Iglesia, tratando un asunto controvertido. Clara película para la difusión de la ideología de género. Algunas expresiones en la película: “perdona, no sabía que te estabas masturbando”, “cuando acabes de buscar en Internet fotos de chicas en ropa interior”, “ pillaron a X haciéndole una paja a Y en la piscina…”, “podemos ir de guarrillas pokemon en Halloween, pero yo me pido puti charmanden”, “parece que te han violado en grupo en unos grandes almacenes”, “Dios nos libre de ver a gente haciendo el amor”, “a estos solo les ha faltado echar un polvo”, “deja de hacer como si la trompeta fuera tu pene”, “¿tu madre no te ha dicho nunca que no te agarres el micropene en público?”.

La pornografía dispara el número de agresiones sexuales a niños por parte de otros niños

Un informe dramático procedente de Kansas City ha atraído recientemente nuestra atención hacia un problema que ha empezado a crecer de manera casi inobservada: la agresión sexual de niños a manos de otros niños. Un artículo de Jonathon van Maren en LifeSiteNews da cuenta de la envergadura de la situación:

El Hospital Children’s Mercy ha declarado que “están observando una inquietante tendencia en los casos de agresión sexual de niños”, en los que la pornografía tiene mucho que ver. Heide Olson, la enfermera responsable de examinar los casos de agresión sexual, ha observado que el número de agresores con edades comprendidas entre los 11 y los 15 años no tiene precedentes: “Lo que nos iba inquietando a todos a medida que recogíamos los datos, es que casi la mitad de los agresores son menores”.

Según la International Association of Forensic Nurses, el Children’s Mercy es uno de los hospitales incluidos en el 5% de los hospitales de los Estados Unidos donde mayor número de víctimas de agresión sexual fueron tratadas: en 2017, atendieron a 444 niños que habían sido agredidos sexualmente en la semana anterior. Y el número aumenta hasta aproximadamente 1000 niños al año si los datos hacen referencia al número de niños que informan de la agresión a los cinco días; la mayoría de las víctimas son niñas de edades comprendidas entre los 4 y los 8 años de edad.

Olson cree que este tipo de agresión es un “comportamiento adquirido”, y según cuanto informa un noticiario local: “Las enfermeras observan que la pornografía tiene un papel cada vez más preponderante en estos casos: o bien el agresor obliga a la víctima a ver pornografía; o bien la víctima informa de que el agresor le dijo que tenían que ver pornografía, forzándola a hacer lo que se veía en el vídeo porno; o bien que la víctima sea grabada mientras se realiza la agresión”. Muchos de los jóvenes agresores admiten que actúan así por lo que han visto en la pornografía.

Debido a su exposición a la pornografía a edades cada vez más jóvenes -Olson ha afirmado que está aumentando el número de niños pequeños, de hasta 4 ó 5 años de edad , que ven pornografía-, los niños se están imbuyendo de ideas perversas y peligrosas sobre las relaciones. “Sabemos que probablemente influyen muchos factores en todo esto”, ha declarado. “Creo que muchas cosas contribuyen a esta situación, pero la pregunta es esta: ¿Cómo es posible que, como sociedad, estemos fracasando de tal manera que nuestros niños de 11, 12 y 14 años están cometiendo agresiones sexuales violentas?”.

Creary, directora de los servicios de asesoramiento de la Metropolitan Organization to Counter Sexual Assault, está de acuerdo con Olson.

“Estamos ante una situación en la que aumenta progresivamente el número de niños que tienen problemas de comportamiento sexual y, también, de niños que tienen acceso a la pornografía”, ha observado. “La pornografía hoy es distinta de lo que solía ser: actualmente, el 80% de las quince películas porno más vistas muestran a mujeres golpeadas, escupidas, pateadas, llamadas con apelativos degradantes. Es decir, el tipo de comportamiento que no nos gustaría ver en nuestros hijos, ni en nadie. La pornografía es cada vez más violenta”. Afirma que el 25% de las agresiones sexuales son cometidas por menores.

No es la primera vez que son noticia los niños que agreden a otros niños a causa de la pornografía. The Economist ha publicado recientemente un informe en el que indica que la pornografía incita a los niños (casi siempre varones) a agredir sexualmente a otros niños (casi siempre niñas), y que los expertos pedían que se restringiera el acceso a la pornografía. En el Reino Unido, por ejemplo, la policía aparentemente ha recibido 40.000 denuncias de niños que han agredido sexualmente a otros niños, incluyendo 2625 supuestos casos que ocurrieron en establecimientos escolares. La pornografía lleva a los niños a ser agresores y a las niñas víctimas.

Si nuestra sociedad no toma medidas significativas para mantener a la pornografía alejada de los niños, esta terrible tendencia sólo pueden empeorar. La pornografía ha hecho que la violencia sexual en las relaciones íntimas sea lo habitual, la corriente dominante, y la sociedad, intencionadamente o no, ha permitido que los niños tengan acceso al porno. Debemos cambiar las cosas o pagaremos el precio.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/polemicas/664517361/La-pornografia-dispara-el-numero-de-agresiones-sexuales-a-ninos-por-parte-de-otros-ninos.html?utm_source=boletin&utm_medium=mail&utm_campaign=boletin&origin=newsletter&id=31&tipo=3&identificador=664517361&id_boletin=529934363&cod_suscriptor=445331

Para una sesión de educación afectivo-sexual: “Todo el mal que implica la pornografía”

Aunque la pornografía es un problema que ha existido siempre, da la impresión de que es un fenómeno que está en una fase de gran crecimiento. Muchos, tanto varones como mujeres, pero más aquéllos, viven su sexualidad de un modo pansexual, reduciéndola a lo simplemente genital, y la consideran como un objeto de consumo en la que de lo que se trata es de alcanzar el placer. Lo que se llama permisividad de las costumbres se basa en una concepción errónea de la libertad, pues ésta tiene que dejarse guiar, si queremos realizarnos como personas, por la ley moral. El sexo, amparado en la tolerancia de la sociedad y de las leyes, se ha instaurado como un artículo de consumo al alcance de todos, y no sólo se han abierto numerosos comercios en busca de beneficios económicos dedicados exclusivamente a lo sexual, sino que además los diversos medios de comunicación social nos ofrecen abiertamente escenas que no hace mucho eran consideradas inmorales e incluso delictivas.

“La pornografía consiste en sacar de la intimidad de los protagonistas actos sexuales, reales o simulados, para exhibirlos ante terceras personas de manera deliberada. Ofende la castidad porque desnaturaliza la finalidad del acto sexual” (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2354).

Los defensores de la pornografía invocan el derecho a la libertad. Su peligro consiste, sobre todo, en que se transmite una concepción malsana de la sexualidad, en la que el amor está ausente y el ser humano es tratado como un objeto anónimo destinado a su abuso por motivos de hedonismo sexual, sin tener en cuenta la dignidad de la persona y la responsabilidad. Cuando se aceptan de modo acrítico representaciones obscenas, ellas influyen en las ideas y, finalmente, en la actuación de las personas. La pornografía es nociva tanto espiritual como emocionalmente. Su consumo lleva a la adicción, a buscar cada vez sensaciones más fuertes, a la pornografía dura y bestial, servida en términos de sensaciones cada vez más intensas y violentas y acompañadas de toda clase de perversiones sexuales, con el peligro además de incitar a llevar a la práctica los comportamientos vistos en la pornografía, pues pornografía y exaltación de la violencia se asocian muchas veces.

El derecho a la integridad personal es el que lleva al rechazo de la pornografía. El erotismo es una dimensión de la sexualidad, que tiene que ver con la expresión de los deseos y del amor y se enmarca en el lenguaje de la pareja. En cambio la pornografía es una visión impersonal de la sexualidad, en la que el ser humano es exclusivamente un instrumento u objeto de satisfacción sexual. En la pornografía existe la clara intencionalidad de mostrar de manera cruda y explícita la sexualidad, sacándola de su intimidad y privacidad para transformarla en obscena e indecente. Lo obsceno es antieducativo y tiene una eficacia destructiva respecto a los valores morales. Por ello, la pornografía siempre es abyecta y rechazable, y muchísimo más si sus protagonistas son menores.

Cuando hablamos de pornografía entendemos esas representaciones de lo sexual que intentan ante todo dar libre paso a nuestros instintos para, sin estorbos ni barreras como la del pudor, provocar en ellos excitaciones y sensaciones. La pornografía, por tanto, nos enseña a ver las cosas bajo el aspecto de la excitación sexual; por supuesto que lo sexual es uno de los elementos que integran nuestra personalidad y por ello hemos de aceptar su representación, pero su limitación al aspecto instintivo empobrece nuestra libertad, ya que la consideración del sexo como simple objeto de consumo es perjudicial para el desarrollo y madurez personal, pues se rompe el equilibrio entre amor e instinto y nos hacemos así dependientes de los caprichos de éste.

La pornografía se distingue del erotismo en que favorece la satisfacción egoísta, caracterizándose por su falta de amor e incitando al acto sexual en su mero aspecto físico. Mientras el auténtico erotismo busca impedir la vulgaridad, la rutina y la mera instintividad, subrayando la supremacía de la persona y creando una atmósfera de respeto y encuentro personal, en la pornografía el erotismo se estanca en lo biológico e instintivo, quedando reducido el cuerpo a un mero objeto obsceno. En la pornografía se aísla y acentúa lo obsceno, con ruptura del equilibrio.

La pornografía es degradación, y como su objetivo no es otro sino el dinero, hemos de procurar para combatirla que nuestro dinero no sirva para engrosarla. Desde el punto de vista religioso es pecado, pues no deja de ser una variante de la prostitución y se enfrenta con la Bienaventuranza que dice: “Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios” (Mt 5,8), porque en ella los otros son sólo medios para la satisfacción del instinto en vez de ser personas con los que tenemos una relación interpersonal responsable y nunca objetos que utilizamos. Las consecuencias negativas para sus consumidores son muy claras.

La tentación de fotos, vídeos y películas pornográficas está al alcance de todos. Cuando llega la tentación, recomiendo rezar el Bendita sea tu pureza, porque es pedir ayuda a la Virgen, que es muy poderosa y además no conozco una oración más adecuada para ese momento. El problema es que es una oración corta, por lo que si la tentación sigue, recomiendo rezarla varias veces, hasta que la tentación desaparezca. Otra recomendación es pensar si me gustaría que una persona a la que sinceramente quiero fuese la protagonista de esas escenas. Doy por descontado que no me agradaría, como tampoco que alguien a quien aprecio estuviese viendo esa bazofia.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/opinion/160975192/Todo-el-mal-que-implica-la-pornografia.html?utm_source=boletin&utm_medium=mail&utm_campaign=boletin&origin=newsletter&id=31&tipo=3&identificador=160975192&id_boletin=708987878&cod_suscriptor=445331

Una buena iniciativa contra la pornografía infantil

El jueves 24 de mayo, al recoger el periódico del buzón, me he encontrado con un cuento infantil que venía con el periódico ABC, titulado No te calles, cuyos autores son Arturo Cavanna y Menchu Cuesta y está publicado por la Fundación Edelvives. La idea del cuento es ayudar a los niños para evitar que caigan en la pornografía infantil, dándoles una serie de consejos entre los que están: “No entres en páginas que no son de tu edad, consulta antes a tus padres. No chatees con personas que no conoces, pueden engañarte. Tu cuerpo te pertenece y nadie puede tocarte sin tu permiso. Existen partes íntimas que nadie debe mirar o tocar. Si guardas un secreto que te hace sentir mal, debes contarlo. Si un adulto hace algo que te resulta incómodo, recuerda siempre que no tienes la culpa”. En pocas palabras, me parece una iniciativa excelente y felicito a sus autores por ella.

Pero desgraciadamente la línea que intenta seguir este cuento no es la habitual. En España la Ley Orgánica 2/2010 de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo nos dice en su artículo 5. 1 e) que los poderes públicos garantizarán “la educación sanitaria integral y con perspectiva de género sobre salud sexual y salud reproductiva”, así como en el artículo 8: “La formación de profesionales de la salud se abordará con perspectiva de género”, lo cual significa la imposición concreta de la ideología de género y el adoctrinamiento de los niños en ella.

Lo que nuestras autoridades políticas pretenden aprobando, incluso por unanimidad, como en Madrid y Andalucía, las leyes de ideología de género es que los programas educativos y la formación de maestros y profesores deben centrarse en el cambio del modo de pensar de los niños y adolescentes de manera que perciban cualquier forma de comportamiento no heterosexual como “normal” e igual y puedan “escoger” entre las diversas orientaciones sexuales e identidades de género.

Para ello hay que destruir los sistemas de valores heredados de las diversas culturas y religiones, y muy especialmente los procedentes del cristianismo y de la moral católica, concebida con razón como el mayor obstáculo para el triunfo de esta ideología. Se trata de destruir la estructura moral íntima de la persona, aquello que la capacita para ser libre y responsable, aunque para ello haya que eliminar derechos humanos fundamentales, como el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones. Y es que para estos seudodemócratas (en realidad totalitarios, pues no respetan los derechos humanos), como los padres no saben educar, de la educación se tiene que encargar el Estado, es decir, nosotros los laicistas y nuestras ideas al servicio de Satanás.

La manipulación es una forma refinada de mentira. La perspectiva de género pretende la absoluta libertad individual sin límites ni obligaciones. La libertad se desvincula de la verdad e incluso del bien y del mal, aunque para ello sea necesario decir que no existe la Ley Natural, como declaró el inefable Rodríguez Zapatero, para quien la Ley Natural es sólo una reliquia ideológica y un vestigio del pasado. Lo curioso del caso es que la ideología de género, con su pretensión de que el género se elige, ignora la naturaleza biológica del ser humano hasta el punto de que alguien puede dar a luz y tiene derecho a no considerarse mujer, como afirma la Asociación Médica Británica, o que yo, operado como estoy de próstata, puedo ir al juzgado y salir de él con documentación femenina, lo que indica el nulo respeto por la ciencia que tiene esta ideología. Como leí en cierta ocasión: “Desgraciados los países donde se discute lo evidente”.

Las consecuencias de este desprecio por la moral, la ética y la ciencia son gravísimas. En el campo sexual, lo único importante es el placer y no el amor. Estamos ante el egoísmo en estado puro. Las consecuencias son terribles: el alejamiento de Dios y la pérdida de los valores morales son causa de infelicidad en las personas. Y los mayores perjudicados son los niños: cuando el niño se encuentra con unos padres que se quieren y le quieren, aunque cometa errores le será fácil refugiarse en ellos y encontrar solución a sus problemas, como le sucede al niño del cuento inicial; pero si por el contrario está en una familia desestructurada, es fácil que se encuentre sin un punto de apoyo en el momento que más lo necesita y fácilmente, entonces, puede despeñarse.

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/una-buena-iniciativa-contra-pornografia-infantil-64669.htm

Porno infantil: seria advertencia pericial

Las edades de consumo de pornografía son ya «inimaginables». Bruno Pérez, perito informático forense, aporta detalles en una entrevista de La Vanguardia y lanza un aviso a los padres que tiene tintes dramáticos, porque el mal que pueden recibir los niños es generalizado, potente y muy difícil de controlar.

La queja que se repite en Nueva Zelanda: “El colegio permite a mi hijo de ocho años ver pornografía”

El peligro de que menores de edad usen sus móviles para ver pornografía o películas demasiado violentas es casi inevitable si los niños tienen teléfono e internet sin restricciones.

Pero el caso de la escuela de primaria de Rotorua, en Nueva Zelanda, ha puesto el grito en el cielo de muchos padres, porque en los últimos días acaban de descubrir no solo que sus hijos ven pornografía en clase -algunos con solo ocho años- sino que el colegio hace la vista gorda y no toma medidas para remediarlo.

El Ministerio de Educación neozelandés ha hablado con el director del colegio que ha confirmado que ha recibido una queja al respecto.

Según la empresa de software que trabaja con el colegio, el acceso al porno se está convirtiendo en “un problema masivo” para los niños.

“He oído hablar de escuelas donde a algunos niños  se les obliga a apagar sus móviles en el recreo porque son adictos al porno. Y tienen 13 ó 14 años”, declara Rory Birkbeck, de la organización SafeSurfer al nzherald.

Una de las madres que se han quejado de este problema reconoce que su hijo fue a buscar en el ordenador de su colegio -en este caso el Selwyn School, con unos 450 alumnos- una información sobre libros electrónicos y acaba viendo chicas desnudas.

Un niño le confesó a su madre cómo vieron a un hombre matar a una chica y hacerle “mil pedazos” la cabeza

Otra madre contó cómo llegó un día su hijo de 7 años ha casa y empezó a actuar de forma extraña hablando de culos y moviéndose de una forma que nunca antes había utilizado.

También hay mucha violencia en los contenidos que ven estos niños. Así se lo contó un hijo a su madre, que le confesó cómo vieron a un hombre matar a una chica y hacerle “mil pedazos” la cabeza.

El director de la escuela, Peter Barker, no ha querido realizar comentarios al respecto más que “existen una serie de políticas y procedimientos establecidos para que los padres puedan plantear sus problemas a través de los canales apropiados”.

Pero la madre que utilizó esos canales para quejarse de la situación que se vive en el colegiovolvió a quejarse una semana después diciendo que nada había cambiado y que los niños seguían accediendo a todo tipo de páginas en las clases y en el recreo.

Los niños admiten que sus profesores no les hacen caso y miran hacia otra parte, por eso existe tanta impunidad.

“El colegio anunció que iba a implementar un programa para evitar que los alumnos pudiesen acceder a esas páginas con el wifi, pero nada”, se queja uno de los padres.

FUENTE: https://www.actuall.com/educacion/la-queja-que-se-repite-en-nueva-zelanda-el-colegio-permite-a-mi-hijo-de-ocho-anos-ver-pornografia/

La pornografía es una «droga»: a más consumo, «más daño al cerebro», avisa el arzobispo de Pamplona

La pornografía es uno de los grandes problemas del siglo XXI. Su consumo está completamente generalizado e incluso los niños están expuestos a este contenido. Los efectos son devastadores para la persona y se está multiplicando el número de casos de adicción. Sus consecuencias son físicas, sociales y familiares y muchas vidas se están destruyendo por esto.

Sabiendo la gravedad de la situación, el arzobispo de Pamplona y Tudela, Francisco Pérez, ha publicado una carta pastoral que lleva por título La pornografía degenera y destruye la persona.

En su escrito, el prelado recuerda que “la pornografía daña el cerebro”. No es algo que diga él por su cuenta sino que “es como una droga que crea adicción y es muy difícil de erradicar. Se consume y siempre se quiere más y nunca se sacia. Cuando más se consume, más daña al cerebro”.

“Atado como la presa en la trampa”
Monseñor Pérez añade que “crea una situación en la que la persona se enfrasca y se aficiona de tal forma que el cerebro no tiene capacidad de reaccionar con libertad, está atado como la presa en la trampa”.

Pero además, agrega el arzobispo, “la pornografía mata al amor”.  Cita estudios que asegtuiran que “después de que un individuo ha estado expuesto a la pornografía, se califican a sí mismos con menor capacidad de amor que aquellos individuos que no tuvieron contacto con la pornografía”.


El arzobispo de Pamplona ha visto necesario publicar una carta pastoral sobre la pornografía, cuyo consumo en España es ya masivo

“El verdadero amor queda relegado puesto que la pasión se convierte en utilizar a la otra persona como un objeto de placer y nada más. Por eso es una mentira que bajo capa de satisfacción y consideración del otro, se utiliza de tal forma que se cosifica y se despersonaliza. No existe el amor puesto que es un placer lleno de egoísmo”, añade.

Otro de los efectos de la pornografía es la “violencia” pues “es violenta y es una de las fuentes de la violencia de género”.

“Se maltrata a la persona”
Por ello, el arzobispo de Pamplona explica que “al maltratar el cuerpo, se maltrata a la persona. Da ideas torcidas sobre el sexo y se propaga con intereses creados. Los medios de comunicación están –a través de los móviles o tabletas- propagando el fenómeno del sexting (envío de contenidos eróticos). Es un grave momento que requiere poner freno pues de lo contrario se llegará, como ya sucede, a perder la dignidad humana. El auténtico humanismo nada tiene que ver con este pecado muy grave que se ha convertido en un divertimento”.

La solución a este problema para por una “pedagogía sana” de la educación en el amor donde se ponga como finalidad la “auténtica castidad”. Y para ello, Pérez cree que “se requiere retomar las catequesis que el Papa Juan Pablo II hizo sobre el amor, la sexualidad humana y el amor”.

Puede leer aquí la carta íntegra de monseñor Francisco Pérez.

Para conocer más sobre los efectos nocivos de la pornografía:
Dos expertos alertan de las terribles consecuencias de la pornografía, una adicción tabú y creciente

FUENTE: https://www.religionenlibertad.com/pornografia-una-droga-mas-consumo-mas-dano–64003.htm